Luego de que al menos nueve trabajadores del Laboratorio Estatal de Salud Pública de Oaxaca (LESPO) dieran positivo a Covid-19, éste cerró sus puertas a partir de ayer para iniciar el proceso de desinfección y reabrir cuando lo consideren necesario.

Esta situación generó que el proceso de análisis de muestras de casos sospechosos de Covid-19 tuviera un retraso, lo cual se vio reflejado en la reducción de casos positivos que se dieron a conocer ayer.

De esta manera, ante la reducción del personal en el único laboratorio público autorizado para análisis de pruebas Covid-19, los casos sospechosos serán enviados al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE).

Ante estos últimos contagios que han aumentado en gran medida entre los trabajadores del sector salud, el Gobierno del Estado señaló por medio de un comunicado que será personal del INDRE el que capacite a personal de los Servicios de Salud de Oaxaca para fortalecer los protocolos de detección molecular del SARS-Cov-2.

El titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Donato Casas Escamilla, informó que se realizó la contratación de más personal para fortalecer los protocolos de detección molecular del SARS-Cov-2, causante del COVID-19.

Expuso que el InDRE capacitará a las y los trabajadores a través de un entrenamiento práctico sobre los lineamientos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para garantizar la detección de casos positivos o descartarlos en menor tiempo posible, con los más altos estándares de calidad, seguridad y bajo las normas establecidas a nivel federal y mundial.