La torre de control del Aeropuerto de Santa Lucía “Felipe Ángeles” presenta una inclinación de 18 centímetros cuya causa puede que existan puntos más blandos de suelo, y/o apoyos de cimentación con más peso unos que otros, según reveló el arquitecto Axel Belfort.

A través de sus redes sociales, el experto dio a conocer la anterior con base en instrumentos de medición topográfica, no con fotografías, aclaró.

“Pues bien, hoy les puedo confirmar que son 18 centímetros de inclinación, tomados en la parte más alta (la cabina) y con instrumentos de medición topográfica, NO CON FOTOS”, escribió en su cuenta de Twitter el 20 de septiembre último.

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22 septiembre, 2021 realidadmexico
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Torre de control del AIFA presenta inclinación de 18 cm; se midió con instrumentos topográficos: Arquitecto

La torre de control del Aeropuerto de Santa Lucía “Felipe Ángeles” presenta una inclinación de 18 centímetros cuya causa puede que existan puntos más blandos de suelo, y/o apoyos de cimentación con más peso unos que otros, según reveló el arquitecto Axel Belfort.

A través de sus redes sociales, el experto dio a conocer la anterior con base en instrumentos de medición topográfica, no con fotografías, aclaró.

“Pues bien, hoy les puedo confirmar que son 18 centímetros de inclinación, tomados en la parte más alta (la cabina) y con instrumentos de medición topográfica, NO CON FOTOS”, escribió en su cuenta de Twitter el 20 de septiembre último.

Ahora bien… ¿Eso es malo, es reparable, está en riesgo la estabilidad de toda la torre?, se pregunta.

Y el mismo responde que no necesariamente es catastrófico y que dicho mal es reparable.

Luego de aclarar que no es posible medir una inclinación de ese tipo con simples fotos y que la inclinación de 18 centímetros reales de la torre fue tomada en sitio con instrumentación de precisión, y es parte del trabajo de inspección y control que debe hacerse a cualquier obra de ese tipo, subrayó que es relativamente normal que existan asentamientos en todo tipo de construcciones.

Los edificios, explicó, van ejerciendo presión al suelo y éste debe ir “buscando su nivel más cómodo” en el que cargará a aquel nuevo edificio. En este tipo de suelos, es todavía más esperado.

En toda obra, acotó, se espera que existan hundimientos calculados o esperados, como en el caso de la Torre de Control del Aeropuerto de Santa Lucía, uno de los proyectos emblemáticos de la actual administración.

“Que existan inclinaciones por diferencias de peso y suelo, lo que significa que existan puntos más blandos de suelo, y/o apoyos de cimentación con más peso unos que otros. No es necesario que las construcciones de este tipo, mantengan una perfecta verticalidad”, puntualizó.

Axel Belfort comentó luego la inclinación que presenta la Torre hasta este momento están todavía dentro de un rango normativo de seguridad. Lo importante, subrayó será seguir monitoreando el edificio para que no cruce los límites, y/o, para resolver grietas por dicha inclinación.

En caso de que la torre siga presentando hundimientos diferenciales, dijo que cabe la posibilidad de corregir la parte inclinada, hundiendo las partes de cimentación más altas, para nivelar un poco la torre.

“En México, casi nunca se opta por nivelar hacia arriba, sino hacia abajo”, refirió.

Y tampoco, prosiguió, sería una tarea que no sepan hacer los Ingenieros mexicanos, ya lo hacen y lo han hecho muchísimas veces y por años en todo el centro de la Ciudad de México muchos de los edificios que ahí se hunden, han sigo constantemente nivelados para que no se inclinen demasiado.

Hasta este momento, prosiguió el arquitecto, las personas que amablemente me comparten información desde dentro del AIFA, me comentan que no se han presentado grietas importantes en la torre de control, y los refuerzos laterales en piso, se ven en buen estado.

“Así, que en Santa Lucía o Texcoco se hunda levemente una construcción, la respuesta inmediata no es “catástrofe”, sino inspección, control y mantenimiento (como el que no se hizo en la LÍNEA 12, por ejemplo)”, indicó.

Pero recordó que también, para todo hay un límite calculado y bajo norma, y “debemos estar atentos y mantenernos dentro de esos límites que, por cierto, NAICM superaba por mucho.

Y remachó:

“Jamás estuvo justificada la cancelación del proyecto en Texcoco. AIFA también se hunde”.

Con información de Proceso