Desde el primer año en que los videojuegos se volvieron un producto en el mercado del entretenimiento, estos han estados envueltos en distintas controversias que sólo generan histeria colectiva. Sin embargo, hay menos posibilidades de pasar una mala experiencia en los videojuegos que de, por ejemplo, tener un accidente de auto. Es decir: las dos son cuestiones que se pueden prevenir sin necesidad de dejar de manejar o dejar de jugar.

Recientemente se ha llamado la atención sobre los potenciales peligros que podrían acechar a los niños videojugadores al jugar online. Y sí, muchos son peligros reales, pero el pánico es innecesario. Con sólo unas cuantas medidas de seguridad (las mismas que usas para que un niño no utilice la estufa) puedes evitar cualquier mal trago.

No compartir información real

El “gamertag” surgió como una forma de crearse una identidad propia dentro de los videojuegos, pero ahora es casi una medida de seguridad. Si uno evita usar su nombre real online, evita ser ubicado por otros medios como redes sociales. Así quizá la mala idea sea ponerse Juan_Perez y lo mejor sea algo como EnChiLaDaS_d_YaKuLt.

Cualquier plática con otros contactos puede incluir gustos en videojuegos, estrategias y noticias de los mismos, pero hay que evitar hablar del lugar donde se vive, dónde se estudia o el nombre de familiares.

Precaución al agregar contactos desconocidos


Muchos videojuegos como los battle royale (Fortnite, Free Fire, Call of Duty Warzone) te permiten enviar una “Solicitud de Amistad” a un jugador que encontraste durante una partida. Estos juegos pueden convertirse en una especie de red social para encontrar con quién jugar. Así muchos niños se han hecho amigos de otros, y no hay nada de malo en esto siempre y cuando el contacto se mantenga estrictamente en términos inofensivos. Para más referencias, volver al punto anterior.

Activar el control parental

Probablemente no tengas el tiempo disponible para estar al pendiente de los niños cuando juegan. No por esto debes prohibir que jueguen hasta que estés presente: todas las consolas te permiten utilizar opciones de Control Parental, con los cuales puedes limitar horarios de juego, funciones del juego (como agregar contactos), compras online y hasta ciertas clasificaciones de juego mediante una contraseña que sólo tú tendrás.

Incluso, los Nintendo Switch cuentan con una app para celular para que puedas cambiar estas configuraciones a distancia y recibas notificaciones del contenido que ven los niños. Esta configuración no te tomará más de 15 minutos. Eso sí, guarda bien la contraseña donde puedas recordarla.

Evita las transacciones fuera de plataformas oficiales

Muchos juegos ofrecen productos que algunos gamers no quieren o no pueden pagar, y entonces buscan en foros y redes sociales a otros usuarios que los faciliten por un costo menor. Sin embargo, éstos suelen ser estafadores. Para hacer la transacción correctamente, los jugadores deben entregar contraseñas o datos personales, y esto puede devenir en robo de datos.

Esto no se evita prohibiendo el juego (definitivamente no lo hagas, pues la situación puede empeorar al querer buscar otro medio para jugarlo, u otro juego). Más bien hay que conocer estas transacciones y advertir que sólo pueden hacerse de forma legal. Lo que nos lleva al punto más importante:

Involúcrate con tus hijos

O con tus sobrinos. O con tus nietos. No conseguirás nada desde la postura de “no le entiendo, no me gusta, ya no puedes jugar”. Conoce sus consolas de videojuegos, pruébalas, y lo más importante de todo: escúchalos cuando te platiquen sobre ellas y sobre los juegos. Te están compartiendo un aspecto muy importante de su vida y créenos: los niños gamers disfrutan mucho hablarte de sus juegos.

Más aún, no juzgues lo que te cuentan. Sí, hay videojuegos donde tienes que “matar” al oponente, pero no por esto se están volviendo unos criminales. Si saben que te pueden contar algo tan grave como la trama del juego, también te podrán contar si alguien intenta contactarlos por estos juegos, y podrán reaccionar a tiempo. Si te tienen la confianza suficiente, podrás explicarle estos problemas de seguridad y tú podrás confiar en que sus horas de juego serán completamente saludables y divertidas.