Desde hoy el Complejo Cultural Los Pinos (CCLP) se habilitó como albergue para médicos, enfermeras y residentes que atienden a pacientes con covid-19.

Ahí contarán con todos los servicios, desde dormitorios, servicios de alimentación, lavandería, y espacios de recreación, hasta traslado a sus espacios de trabajo.

Por ahora son 58 personas las que se mudaron al complejo, todos trabajadores del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS) procedentes de tres espacios: Centro Médico Nacional la Raza, Centro Médico Nacional Siglo XXI, y Hospital General no. 29 de Tlatelolco. Sin embargo, la capacidad total en Los Pinos para dicho personal podría ser de hasta 100.

Entre las razones por las que se optaron por esta alternativa se encuentran: acortar tiempos de traslado de sus domicilios a sus unidades médicas, evitar contagios a familiares que son parte de grupos vulnerables, y preservar su seguridad.

Durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional, el director general del IMSS, Zoé Robledo, informó que “la idea era encontrar espacios que pudieran servir para tener áreas de descanso, alimentación, que contaran con lavandería, aseo, con todo lo que merecen quienes hoy están al frente de esta batalla salvando vidas”.

Por su parte, la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto dio a conocer en un comunicado:

“En coordinación con el IMSS, como se anunció esta mañana, hemos dispuesto que una parte del Complejo Cultural Los Pinos se convierta en residencias médicas para el personal del sector salud. Un espacio digno para la atención y el descanso de nuestros héroes y heroínas cotidianos”.

Y precisó que los espacios habilitados en el Complejo Cultural son:

La Casa Miguel Alemán, la Cabaña Número Dos, tres dormitorios del antiguo Estado Mayor Presidencial, el comedor de Molino del Rey, el antiguo helipuerto y las canchas de futbol como espacios recreativos.

Además se afirmó que a todo el personal que este albergado en Los Pinos se le dará seguimiento de posibles síntomas de covid-19, así como apoyo emocional por las jornadas extenuantes y de intensidad a las que se someten durante las etapas más críticas de la emergencia sanitaria.

Con información de NIZA RIVERA / Proceso