Tres agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) fueron asesinados en el municipio de Tecamachalco, Puebla, presuntamente cuando acudieron a atender un reporte de robo la noche del viernes. Según las primeras investigaciones los homicidas fueron policías municipales que al parecer dan protección a la banda que cometió el hurto. El fiscal del estado, Gilberto Higuera Bernal, declaró que acudieron a investigar un hecho delictivo, sin dar más detalles.

Por lo anterior la institución detuvo al secretario municipal de Seguridad Pública, Alejandro Santizo Méndez, su escolta, y 12 policías municipales, por su presunta responsabilidad en el asesinato.

El fiscal aseguró ayer, que la información preliminar apunta a que Santizo Méndez tuvo participación directa en el homicidio de los agentes. Explicó que la noche del viernes, tres integrantes de la Agencia Estatal de Investigación de la FGE se trasladaron a Tecamachalco para investigar un hecho delictivo, pero fueron sorprendidos y atacados.

Precisó que los ministeriales recibieron disparos de forma directa en la cabeza, según la versión de uno de sus compañeros que resultó lesionado, por lo que calificó la agresión como un “homicidio artero, eso es evidente, pues nuestro personal en ningún momento accionó sus armas (sic). Sabemos esto porque uno de nuestros agentes quedo lesionado y observó lo sucedido”, señaló.

El viernes, el edil de Morena, Mier Bañuelos (hijo de Ignacio Mier Velasco, coordinador parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados), declaró que el crimen fue una confusión y el equipo de la Secretaría de Seguridad colaborará con las investigaciones. Sin embargo, ayer anunció que solicitará al gobierno del estado que asuma la seguridad en este municipio.

Al respecto, el fiscal aseguró que no entrará en una polémica sobre si el ataque es o no una confusión, pues ya se realiza la indagatoria correspondiente para deslindar responsabilidades. Por el momento, se investigan los antecedentes penales de los municipales y sus armas, para verificar si no han sido utilizadas en hechos delictivos.

Con información de La Jornada