Una niña de 11 años escribió una escalofriante carta a su madre para contarle el acoso escolar del que es víctima y que, incluso, le ha provocado malestares físicos ‘no para de temblar y no puedo respirar’, informa la menor.

La identidad de la niña se mantiene oculta para evitar represalias por denunciar lo ocurrido en su salón de clases de sexto año de primaria. Pero, la alumna lleva meses padeciendo las consecuencias del bullying.

‘Mami, te estoy haciendo esta carta porque me están pasando cosas horribles. No paro de temblar y no puedo respirar. Te juro que nunca odié tanto a estas personas’, escribió la víctima de acoso escolar.

La carta fue una forma de denunciar los actos de violencia que sus compañeros cometen hacía su persona. Mismos que van desde burlas por su aspecto físico y personalidad retraída, hasta mensajes de odio y amenazas intimidantes en baños y su asiento en clase.

Así lo informó la mamá de la alumna perteneciente al colegio Manuel Belgrano de Villa Carlos Paz ubicado en Córdoba, Argentina. Y quien notó los cambios en el estado anímico de su hija desde hace varios meses, pero la escuela siempre le dijo que no pasaba nada.

Según lo indica, su hija comenzó a manifestar baja autoestima junto con desagrado por ir al colegio desde inicios de año. Incluso, presentaba dolores físicos como vómito, malestar en la cabeza o fiebre.

Lo anterior ocasionó que la pequeña fuera al psicólogo pero no logró mejorar y sólo se volvieron más evidentes sus síntomas físicos para no asistir a la escuela. 

niña que paece acoso escolar escribe carta a su madre

La carta que escribió la alumna de sexto grado a su madre concluía ‘Mamá tenés que hacer algo, siento que me voy a morir. Te amo’, palabras que aún resuenan en la cabeza de su madre.

Y es que, desde que leyó esta carta, la madre de la pequeña que sufre acoso escolar ha decidido interponer una demanda legal contra quien resulte responsable del actual estado físico, emocional y psicológico de su hija. Ya que la escuela nunca hizo nada para frenar la situación de bullying.

Mientras tanto, la niña de 11 años asiste a clases con un celular para que su madre pueda monitorear cómo va su día, cómo se siente y si la molestan en su salón de clases.

Aunque, periódicamente la menor informa a su madre que sigue siendo víctima de acoso escolar y pide que vaya por ella a la escuela o es capaz de enterrarse un lápiz en un ojo para morir desangrada, según sus propias palabras.