Estados Unidos se mantiene por una amplia diferencia como el país líder en contagios de Covid-19 (2.3 millones, el segundo es Brasil, con 1.1 millones), ahora con una crisis más sostenida en los estados del sur de la nación.

Por ello, aunque la Unión Europea analiza cerrar sus puertas a los estadounidenses, por no haber controlado la crisis sanitaria (el país registra más de 121 mil muertes), el secretario de Estado Mike Pompeo sostuvo que Washington trabaja con Europa y países de otras regiones para retomar los viajes de forma segura.

Sin embargo, el sur de Estados Unidos, de Florida a California, se ha convertido en el epicentro del coronavirus en el país y sus autoridades locales amenazan con imponer nuevas restricciones.

Como señal del cambio de situación, dos de los primeros focos de la pandemia en el país, Nueva York y Nueva Jersey, así como el vecino estado de Connecticut, decretaron ayer cuarentena obigatoria para quienes viajen desde los estados que están registrando estos aumentos.

Cerca de la mitad de los 50 estados estadounidenses registraron un alza de contagios en las últimas dos semanas, entre ellos California, el más populoso y quinta economía del mundo.