El 21 de septiembre de 2010 la vida de la familia Monroy Enciso dio un giro inesperado, un hombre les arrebató a su pequeña hija María José -“Majito”- de tan solo 11 meses de edad. Los hechos ocurrieron en el municipio de Tecámac, Estado de México, dentro de la óptica donde trabajaba su madre Maribel Enciso, un hombre ingresó al lugar y se hizo pasar por un cliente para planear el robo de la menor, desde una semana antes.

Geyser Crespo, el nombre del señalado, aprovechó que Maribel estaba sola y la atacó con un arma punzocortante, le cortó el cuello y le quitó a la pequeña para después escapar del sitio. Maribel sobrevivió, contó lo sucedido y tiempo después fue detenido por la comisión de otro delito, ella lo identificó y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) presentó pruebas que llevaron a que un juez lo condenara a 82 años de prisión.

El responsable purga su condena en el penal de Texcoco, pero hasta la fecha no ha querido declarar dónde está la menor, por lo que la familia mantiene la esperanza de encontrarla con vida, pues podría haber sido víctima de adopción ilegal y vivir con una familia que no es la suya.

A través de redes sociales sus padres han implementado una campaña, crearon una comunidad de casi 700 mil personas de todo el mundo, donde a diario postean su historia en diversos idiomas, así como sus fotografías de bebé y algunos retratos hablados que los mismos seguidores han realizado con cambios afines con su crecimiento. Majito actualmente tiene 10 años, el próximo mes cumplirá 11, sus padres suplican porque Geyser diga la verdad de su paradero y reencontrarse con ella.

“Poco a poco empezarás a crecer más hija y te darás cuenta que nunca dejamos de buscarte. Te encontraré o tú nos encontrarás, tienes un lunar tipo mancha café en una de tus manos.

“Aunque muchos opinen que ya deje de buscarte no lo haré hasta volverte a ver, yo sí creo en los milagros y sigo teniendo fe”, se lee en la página de búsqueda.

En 2017 fue localizada una menor de edad en Sonora, quien era maltratada y escapó de su casa, una de las seguidoras de la búsqueda de María José contactó a los padres y surgió una esperanza, pero luego de un viaje a ese estado y de las investigaciones se constató que no se trataba de la menor. La comunidad en redes sociales también ha valido para que más familias que pasan por la misma situación publiquen sus historias con la esperanza de encontrar a personas extraviadas.

Con información de Milenio