Sammy nació en 1995 y le pronosticaron que sólo viviría 13 años, sin embargo, hoy con 25, enfocó su atención en estudiar para hallar un tratamiento que logre frenar la muerte prematura de los 70 niños que sufren la misma enfermedad que él.

Su calificación final fue 107/110 y ahora es un nuevo doctor en biología molecular en su país de origen, Italia.
Luego de terminar la licenciatura, decidió continuar con sus estudios con una maestría en biología molecular en la Universidad de Padua, con una pasantía en el Instituto de Genética Molecular del Consejo Nacional de Investigaciones de Bolonia. Incluso, tiene su propia fundación que lleva por nombre Asociación Italiana Progeria Sammy Basso.

La progeria, también conocida como el síndrome de Hutchnson-Gilford, es una enfermedad rara que afecta a 1 de cada 4 a 8 millones de personas, por lo que se estima que haya, aproximadamente, 70 jóvenes que la padezcan actualmente, mismos a los que se les pronostica de 13 a 20 años de vida.

Sammy está convencido de todo lo que quiere lograr y busca conseguir fondos que le den la oportunidad de investigar sobre la progeria y, de este modo, desarrollar tratamientos experimentales que ayuden a los niños a vivir más tiempo.

Por desgracia, actualmente no existe una cura o tratamiento que logre extender la vida de los pacientes, aunque sí hay medicamentos que les ayudan a controlar los dolores que la enfermedad provoca.

Sammy está firmemente seguro de que tiene mucho por descubrir y si eso no es amor por la vida, no sabemos qué sea.