La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) criticó que, en la realidad, Oaxaca nunca ha salido del semáforo rojo debido al alto número de enfermos y muertes que continúa arrojando la pandemia, a pesar de que el gobierno decretó el comienzo de la nueva normalidad desde el cinco de julio.

El anterior pronunciamiento, fue emitido por el vocero de la gremial, Wilbert Santiago Valdivieso, tras confirmar casos de profesores jubilados y en activo contagiados y fallecidos a causa de Covid 19.

Santiago Valdivieso, refirió que los reportes emitidos por los trabajadores de la salud, acerca de la falta de insumos, materiales y espacios adecuados en los hospitales públicos, así como las medidas de prevención extremas que han continuado en diversas comunidades indígenas oaxaqueñas, son los indicadores de que la entidad se ha mantenido en riesgo máximo y no ha existido una desaceleración de la pandemia como lo afirman las autoridades.

A partir del 20 de julio, Oaxaca regresará al color rojo dentro del semáforo epidemiológico, por determinación de la Secretaría de Salud federal, después de dos semanas en semáforo naranja.

Sobre el número de docentes fallecidos y contagiados, el dirigente manifestó que entre el 20 de marzo y el 16 de julio, se habían contabilizado 37 muertes de personal jubilado y en activo, por lo que el sindicato busca actualmente clarificar cuántos de ellos se debieron a Covid 19 y cuántos a otras circunstancias.

“Hay un número de compañeros que han sido afectados ya por esta pandemia. Estamos solicitando todos los datos ante los compañeros sectoriales… sí hay casos de compañeros muertos por Covid 19”, indicó, en entrevista.

El dirigente resaltó que la tasa de mortalidad entre el personal de la educación aumentó a partir del 20 de marzo, en el comienzo de la cuarentena, por lo que el próximo lunes darán a conocer una relación tanto del número de perecimientos como del número de personal confirmado o con sospechas de haber contraído Covid 19.

“Un dato previo a esta revisión es que, hasta el momento, hay un número reportado de 37 docentes que han muerto en este periodo y que han sido registrados, pero no puedo señalar que murieron todos por Covid: hay casos de accidentes, hay casos de infartos y casos de cáncer…

“En algunos casos sí tenemos las pruebas presentadas de que se hicieron los exámenes y otros sólo se consideran sospechosos al no tener la prueba”, subrayó.

–¿Sobre el número de maestros enfermos, contagiados?

–No tengo el número exacto de compañeros contagiados. Hay casos asintomáticos que sí tenemos conocimiento, pero, repito, las pruebas son pagadas de manera particular. El ISSSTE sólo ofrece las pruebas a los que ya son sospechosos y a los que van de manera directa al hospital.

Hay pacientes que no se han acercado al hospital y se han resguardado en sus domicilios, pero no se han hecho la prueba porque ello implica un gasto económico algo elevado y más cuando hay una situación de contagios entre la familia.

–¿Cuántos maestros han sido contagiados?, ¿alguna cifra, al menos preliminar?

–Es complicado porque no hemos tenido la información total de los casos, pero sí hay un número muy importante de trabajadores de la educación que están siendo afectados de manera directa por enfermedades crónico degenerativas; en el caso Covid, debido a la falta de pruebas de laboratorio no tenemos el dato certero, sí tenemos un dato de manera general de compañeros que se han reportado con algunos síntomas.

Ante ello, la gremial calificó como “complicado” que el ciclo escolar 2020-2021 pueda comenzar a finales de agosto, como lo estipulan las proyecciones que fueron hechas por las autoridades educativas al comienzo de la pandemia.

Santiago Valdivieso indicó que al alto número de contagios y decesos que actualmente se registran en Oaxaca se suma el hecho de que muchas de las escuelas de la entidad no cuentan siquiera con suministro de agua, lo que evidentemente impediría cumplir con las medidas sanitarias para evitar la propagación de la enfermedad.

“Seguimos en semáforo rojo en las comunidades y más por lo que se está viendo en los hospitales, que los médicos están en cuarentena o están cerrando la atención; hay una gran preocupación y no se quiere exponer a todos los trabajadores.

“Se tiene que cuidar a los trabajadores, a los estudiantes y a los padres de familia porque hay una movilidad muy importante de personas cuando hay un reinicio de clases. Además las carencias que existen en varias escuelas por la falta de agua (y) la falta de servicios sanitarios en los espacios donde no ha finalizado la reconstrucción; hay necesidad de adquirir equipos para sanitización de las escuelas, que se oferte gel antibacterial y, hasta el momento, no hay proyecto como tal en la Secretaría de Educación Pública (SEP).

“Todavía se sigue en semáforo rojo en el estado de Oaxaca y más en las regiones donde los municipios han declarado varias restricciones y en ello también hay un acompañamiento del magisterio. Los mismos compañeros del sector salud nos han dado a conocer que al estar rebasada la atención en los hospitales, hay una gran preocupación.

“No podemos hablar de que ya existen condiciones para un retorno. En el sistema político, en el sistema económico, podrán acelerar este proceso por la condición económica, pero obviamente que mover a Oaxaca, mover a todos los sectores tiene en preocupación a las comunidades, pues incluso aunque el gobierno ha dado el semáforo naranja, los municipios continúan con semáforo rojo en sus espacios”.