En la conversación sostenida entre los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de Estados Unidos, Donald Trump, el primero gestionó la venta de 10 mil ventiladores para atender pacientes graves por contagio de covid-19.

Dicha conversación, a propósito del recorte en la producción petrolera que México rechazaba ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), fue aprovechada por el mexicano para hacer la gestión, informó hoy en conferencia de prensa.

López Obrador explicó que pidió al estadunidense una venta de 10 mil ventiladores y 10 mil monitores, equipo necesario para atender a pacientes con síntomas graves derivados del contagio de covid-19:

“Le dije que sabemos de la situación tan difícil por la que están atravesando pero también le expresé que ellos tienen más posibilidad, tienen más plantas, más desarrollo tecnológico y más recursos económicos y contestó, que va a consultar con los encargados del abasto de estos equipos”.

De acuerdo con el mandatario mexicano, su homólogo estadunidense se comprometió a consultar con los encargados del abasto y sostendrán una nueva conversación esta tarde donde le responderá sobre el tema.

Nos estamos preparando
La falta de ventiladores y diferentes insumos para atender la etapa más crítica de la epidemia, ha sido una preocupación para el gobierno mexicano desde marzo, cuando buscó proveedores para resolver la falta de equipo, debió sortear normatividad y, finalmente, obtener poco más de cinco mil ventiladores que estarán disponibles en las próximas horas.

Esto último fue posible tras una negociación con el gobierno chino y una empresa de ese país, por lo que esta mañana López Obrador agradeció a su homologo asiático, Xi Jinping los insumos.

Es cuestión de días para que los contagios se disparen y México entre a la fase 3 de emergencia sanitaria, según adelantó ayer el subsecretario de prevención de la Salud, Hugo López-Gatell.

Ante el incremento inminente de casos, el presidente pidió hoy a Xi Jinping, la proveeduría de más camas, ventiladores, monitores y equipos para atender enfermos y equipar salas de terapia intensiva.

“Estamos dedicados a prepararnos”, dijo.

Con información de Proceso / ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA