En Argentina una joven alumna se aventuró a contestar su examen mediante lenguaje inclusivo. Se llevó una gran sorpresa cuando le entregaron los resultados de la prueba y había obtenido un “une” de calificación. De tal manera Jessica Chang compartió su historia en redes sociales. Por una parte están quienes la apoyan y han señalado que la calificación fue discriminatoria. Por otra parte están quienes señalan que el lenguaje inclusivo es complicado.

El uso del lenguaje inclusivo se debate entre aquellos que lo considera estorboso e inútil y quienes creen que trae consigo visibilidad a las personas no binarias. Lo cierto es que muchas instituciones académicas han optado por rechazarlo. Recordemos que recientemente la RAE señaló que el uso de la e es innecesario. No obstante, la lengua es de los hablantes y ellos decidirán que consideran adecuado o no para comunicarse. Por ejemplo, en Argentina una estudiante contestó su examen de ingreso al Colegio Nacional de Buenos Aires con lenguaje inclusivo.

Jessica Chang pensó que era correcto contestar su examen de ingreso mediante lenguaje inclusivo. Sin embargo, para su profesora este gesto fue suficiente para reprobarla sin tomar en cuenta la calidad de sus respuestas o la argumentación de las mismas. En el examen la alumna habría respondido de la siguiente manera.

“Le batalle de Caseres fue un evente que decidió el future de le gobernabilided del país naciente. El motive principal del quilombe fue per culpe de le mujer”, se lee en el examen.

Tanto académicos como especialistas han señalado que algunos hablantes presentan dificultades para empelar correctamente el lenguaje inclusivo. Otros más señalan que el lenguaje es un organismo cambiante y los hablantes determinarán, en mayor o menor medida, qué sucederá con el lenguaje inclusivo.

Con información de Plumas Atómicas