Ante el repunte de contagios en el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas recomendaciones sobre las mascarillas o cubrebocas para protegerse durante la pandemia del coronavirus (COVID-19), en las que especifica sobre su uso en lugares cerrados y durante el ejercicio físico.

El organismo reconoce que hay evidencias científicas que avalan que el cubrebocas ayuda a prevenir contagios en zonas con alta transmisión; la información aparece cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a rechazar su uso.

En estas áreas marcadas de riesgo por el COVID-19, las mascarillas no médicas deben ser utilizadas siempre por el público en general en lugares cerrados como tiendas, zonas de trabajo y escuelas, si no se cuenta con una ventilación adecuada.

O si no se puede mantener una distancia física de al menos un metro. El organismo pide el uso de mascarillas cuando una persona reciba visitas en casa y no pueda garantizar la sana distancia.

No obstante, exime de su uso cuando se esté realizando deporte y desaconseja las mascarillas con válvula, ya que la persona que la porta puede contagiar al resto, recomienda la OMS.

Aunque se pueda mantener la distancia, si la ventilación no cumple con los requisitos de las instituciones nacionales respecto al SARS-CoV2 en términos de temperatura y humedad, por ejemplo, las mascarillas siempre deben ser usadas como medida preventiva.

En lugares al aire libre, la OMS mantiene su recomendación de utilizar mascarillas no médicas de tela, de tres capas y con un filtro en el medio, si no se puede guardar al menos un metro de distancia.

“El peligro es que si llevas una mascarilla con válvula y estás infectado puedes estar expulsando aerosoles infectados. En otras palabras, anula el propósito de llevar cubrebocas. No es peligroso para ti, pero simplemente anula el propósito”, explicó el director de Emergencias de la Organización, Michael Ryan.

Por Adair MP