La Ley Antichatarra que aprobaron en Oaxaca y Tabasco es letra muerta, y la venta de productos considerados de riesgo para la salud de los niños sigue normal, ya que ninguna autoridad hace operativos que impidan la comercialización, no hay reglamento que especifique las sanciones, no se cuenta con catálogo oficial de artículos que estén prohibidos y muchos ignoran que haya una legislación sobre la materia.

A días de cumplirse dos meses de entrar en vigor en Oaxaca aún no se cumple la adición al Artículo 20 Bis a la Ley de Niñas, Niños y Adolescentes, aprobada por la 64 Legislatura del Congreso local con la que se prohíbe la venta y suministro de comida chatarra y bebidas azucaradas a menores de edad.

En tiendas pequeñas e incluso departamentales de la capital del estado y de algunos municipios sigue la venta normal de estos insumos a los menores de edad, ya que, dicen, no existen operativos que la impidan.

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño y Servicios Turísticos de Oaxaca (Canacope-Servitur), Salvador Carlos López, dijo que no hay reglamento que especifique las sanciones a quienes incumplan, por lo que muchos comercios no aplican esta ley, y la mayoría de los vendedores desconoce que exista una legislación en esta materia.

“Lo que nosotros esperamos es que se regule la venta de los productos, entendemos la preocupación por la salud de los menores y la compartimos, pero también compartimos la situación de las familias que se mantienen económicamente de la venta”, dijo Salvador López.

En Tabasco se reformaron los artículos 87 y 88 de la Ley de Salud del Estado, para prohibir la venta, distribución o donación a niños de bebidas azucaradas y alimentos considerados chatarra, pero la falta de publicación de un catálogo de productos que no se debe vender a los menores y la suspensión de clases presenciales hace imposible cumplir la legislación.

Durante un recorrido efectuado por El Heraldo de Tabasco en establecimientos comerciales, sobre todo del giro de abarrotes, algunos situados cerca de escuelas del nivel básico, se constató que al menos en los hechos no se aplica la Ley Antichatarra debido a la pandemia.

Sin embargo, a dos meses de que entraran en vigor estas disposiciones, las secretarías de Salud y de Desarrollo Económico y Competitividad no han emitido el catálogo de los productos considerados chatarra.

Una de las razones que motivó a plantear la Ley Antichatarra fue la venta indiscriminada de refrescos embotellados, dulces, golosinas y bocadillos que se comercializan entre los menores en las inmediaciones de las escuelas, pero por la cancelación de clases presenciales debido a la emergencia sanitaria por el Covid-19, la medida no se ha podido aplicar y los comerciantes no han resentido los efectos totales.

Los establecimientos comerciales y tiendas de abarrotes se encuentran con ventas disminuidas hasta en 60 por ciento, sin embargo, propietarios y encargados coinciden en que la principal afectación es la contingencia sanitaria, porque todavía no han llegado a sentir los verdaderos efectos de la Ley porque no hay niños.