Oficialmente entró en vigor en Oaxaca la adición al Artículo 20 Bis a la Ley de Niñas, Niños y Adolescentes, aprobada por la 64 Legislatura del Congreso Local el pasado 5 de agosto, con la que se prohíbe la venta y suministro de comida chatarra y bebidas azucaradas a menores de edad.

A través de un comunicado, la diputada Magaly López Domínguez – quien promovió esta modificación a la ley – indicó que este hecho, representa un gran avance en la lucha para erradicar el gran problema de salud pública que son: la obesidad y diabetes en las niñas y niños.

Mencionó que en Oaxaca, uno de cada tres niños padece problemas de sobrepeso, lo que deriva en este tipo de enfermedades crónico degenerativas.

La legisladora señaló que con esta disposición jurídica se busca concientizar a la ciudadanía sobre la importancia de alimentarse sanamente.

Extendió un llamado al gobernador Alejandro Murat, a cumplir con lo mandatado en la ley, y realizar a la brevedad, una campaña de socialización del contenido de la misma, a fin de que los ciudadanos tomen conciencia sobre la importancia de que los niños y niñas consuman alimentos nutritivos y tengan hábitos saludables en su día a día.

Agradeció el apoyo y participación por parte de la ciudadanía en la construcción de esta medida jurídica, y destacó que en todo momento se escucharon las posturas del sector empresarial, con la finalidad de puntualizar que esta ley no atenta contra los pequeños comercios que expenden refrescos y alimentos con alto contenido calórico.

Celebró que se privilegie la salud de la niñez por encima de intereses económicos de las grandes industrias, que buscan enriquecerse a costa de la salud de la población.

Recomendó a los padres de familia, que al ser ellos los facultados para poder suministrar alimentos y bebidas chatarras a sus hijos, a reflexionar acerca de los daños que estos productos causan a su organismo.

Por su parte, el diputado Jorge Villacaña, aseguró en entrevista que esta ley más que un golpe a la economía sirve un poco para hacer conciencia del problema de sobrepeso que padecen desde hace varios años los mexicanos.

«La fracción del PRI votó en contra, porque estaba muy sesgada, y creemos que lo que hace falta es modificar la forma en que comemos y comer mejor».

«Seguiremos siendo un pueblo gordo aunque vigilen las tiendas y a los niños la Guardia Nacional para que los menores no compren dulces sino se modifican los hábitos», añadió.

El legislador priísta, recordó que esta ley es declarativa, ya que se prohíbe pero no hay sanciones, por lo que se requerirá trabajar en un reglamento.

«No se trata solo de satanizar lo industrializado, se trata de educar a la población porque no somos un pueblo menor de edad».

Finalmente, extendió un llamado a todas las fracciones para no caer en un mercado negro.