De cara a la Nueva Normalidad, como se conoce en México a la etapa de la reactivación económica tras las etapas más drásticas de confinamiento ante la pandemia de coronavirus, son varias las actividades que tendrán que ser modificadas hasta el hallazgo de una vacuna: una de ellas es ir al cine.

En la Ciudad de México, que suma dos semanas en semáforo naranja, las salas de cine continúan cerradas, sin embargo, en otros estados de la República ya se proyectan películas en algunos complejos.

En un ejercicio periodístico, Economía Hoy se dio a la tarea de vivir la experiencia del cine con el coronavirus aún acechando allá afuera; esto fue lo que encontramos:

Para la realización de este experimento, Economía Hoy optó por un complejo de Cinépolis ubicado en Tizayuca, una comunidad ubicada al sur de Hidalgo, en el que viven muchas personas que transitan hacia sus sitios de trabajo ubicados en la Ciudad de México.

El complejo se encuentra en la colonia Haciendas Tizayuca y es relativamente nuevo; la visita al cine se dio unos quince días después de que se permitiera operar a estos negocios en Hidalgo, estado que ha resentido los cambios de color naranja a rojo ya dos veces en el semáforo epidemiológico instaurado por el gobierno federal.

Acatando las recomendaciones emitidas por Cinépolis a través de sus canales de difusión, optamos por comprar nuestras entradas a través de la app móvil; las cintas en cartelera eran en su mayoría aquellas que vieron interrumpidas sus proyecciones por la pandemia, entre las que se contaban Baba Yaga, El Hombre Invisible, En El Juego del Asesino, Escuela de Miedo, Duga de Pretoria, Grandes Espías, Manicomio del Terror, Mientras Estés Conmigo, y Veinteañera, Divorciada y Fantástica.

El filme elegido fue Baba Yaga, una producción rusa de terror sobrenatual dirigida por Sviatoslav Podgaevsky.

La app de Cinépolis permite comprobar que muchos de los asientos de las salas han sido cancelados para procurar la sana distancia, sin embargo se venden filas completas, lo que no garantiza que se cumpla del todo esta medida.

Afortunadamente, Economía Hoy pudo comprar dos entradas separadas del resto de los asistentes: que eran otros nueve en total, distribuidos por todo el espacio de proyección.

Al llegar a la puerta de Cinépolis, un empleado toma la temperatura y proporciona gel antibacterial a los clientes; una vez pasado este filtro sanitario, se indica en dónde pueden comprarse boletos de manera presencial y alimentos.

Economía Hoy decidió no comprar palomitas, ya que éstas siguen siguen siendo empaquetadas en los cartones tradicionales luego de estar depositadas en los acostumbrados recipientes.

Previo a entrar a las salas, un empleado revisó el código QR que se nos proporcionó al adquirir los boletos de manera digital; en la sala, pudimos percatarnos de los asientos que habían sido cancelados con cinta de protección, como la que se coloca en espacios públicos para instar a la gente a no entrar a zonas de alta probabilidad de contagio.

Los segmentos de radio y de recomendación de próximos estrenos que Cinépolis proyecta incluyen la reiteración de que la empresa cuida las medidas sanitarias para evitar contagios, y en estos espacios se asegura que asistir al cine es una acticidad de bajo riesgo, porque las personas suelen permanecer en silencio, en el mismo lugar y mirando hacia la misma dirección.

Tras los tan odiados cortometrajes, una animación de Huevo Cartoon vuelve a instar a los clientes a asistir al cine sin miedo.

24 minutos después dio inicio la película (el largo espacio de cortos y comerciales es una de las cosas que Cinépolis dejó intactas).

Nadie verifica que todos los clientes porten cubrebocas y caretas a lo largo de la función, pero es entendible, puesto que muchos ingresan alimentos y para consumirlos es necesario descubrirse la boca.

Al término de la película, más de un cinéfilo se paró con disposición para salir rápidamente, sin embargo, un video apareció rápidamente en la pantalla, y en éste se instaba a aguardar para permitir una salida ordenada.

Fue entonces que dos empleados de Cinépolis coordinaron la salida de los clientes, comenzando por las filas de atrás hasta llegar a quienes estaban sentados más cerca de la pantalla.

La pandemia de coronavirus obligará a Cinépolis a cerrar nueve salas, las cuales se ubican en Plaza Mirador Gutiérrez (Tuxtla), Imax Toluca Centro (Toluca), Azcapotzalco (Ciudad de México), Pabellón Campestre (Querétaro), MC El Alacrán (Durango), Factory Outlet (León), Coacalco (Ciudad de México), Los Reyes La Paz (Ciudad de México) y Las Américas (Celaya).

Cinemex, por su parte, cerrará cuatro complejos.

En el país existen 7 mil 500 salas de cine y 900 complejos. Los cierres de cines causarán la desaparición de alrededor de 11 mil empleos.