La base trabajadora del Sindicato Único de Trabajadores del Instituto de Estudios de Bachillerato de Oaxaca, que atienden a la población estudiantil de comunidades de alta y muy alta marginación que encabeza como secretario general el Maestro Víctor Hernández Guzmán, exigen al director general del IEBO Alejandro Aroche Tarasco, retome sus obligaciones en la revisión contractual de este año que se ha aplazado por la contingencia mundial provocada por el SARS COV2 y que ha cobrado millones de vidas; en la entidad oaxaqueña ya supera las 700 defunciones.

El citado funcionario a través de las redes sociales informó sobre la encomienda que le dio el gobernador del estado Maestro Alejandro Murat Hinojosa, para recorrer las comunidades de la Sierra Sur afectadas por el fuerte sismo de 7.4 grados en la escala de Ritcher del pasado 23 de junio, por ello los docentes de ese subnivel educativo de todas las regiones le pidieron que dejara a un lado las poses y discursos, y se sentara en una mesa de diálogo para atender sus demandas laborales presentadas en tiempo y forma ante la junta Local de Conciliación y Arbitraje. “el IEBO tiene muchas carencias, desde infraestructura hasta la falta de atención a los docentes”, “demuestre su trabajo con resultados tangibles, y no con fotos” señalan parte de las decenas de comentarios.

Y es que desde su llegada, “Alejandro Aroche, no ha salido de su oficina para conocer la situación en que se encuentra cada plantel; desafortunadamente no ha hecho un recorrido para constatar como laboramos los asesores en situaciones precarias de las diferentes localidades de nuestro estado”, “Somos trabajadores de la educación, el IEBO tiene muchas carencias, desde infraestructura hasta la falta de atención a los docentes”, “necesitamos instrumentos de seguridad para reiniciar nuestro trabajo en los planteles” reclaman los ministros de la educación.

“A pesar de todas las deficiencias en la administración del IEBO, la base trabajadora sigue trabajando, asumiendo con responsabilidad el gran compromiso con nuestros estudiantes, padres de familia y la sociedad”. Tras el sismo del 23 de junio se organizaron y empezaron a recolectar víveres para los damnificados de los Ozolotepec, mostrando así la capacidad de respuesta y de unidad en torno a la Familia SUTIEBO, todo lo recabado fue entregado al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas para que se encargue de la distribución.