Optimismo, frutas frescas, darle la espalda al egoísmo, gozar del cielo y de la tierra, mantenerse informados y buscar un camino a la espiritualidad, son parte del “Decálogo para salir del coronavirus y enfrentar la nueva realidad”, que presentó el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Luego de largos, dolorosos e inciertos días por la pandemia del Covid-19, me atrevo a sugerir, de manera respetuosa, algunas actitudes que podríamos experimentar para salir con seguridad a la calle, realizar nuestras actividades de siempre y vivir sin miedos mis temores”, expresó.

El primer punto es mantenerse informado y acatar las recomendaciones, señaló, aunque afirmó que la población ya tuvo para familiarizarse con las recomendaciones y pidió que cada uno se haga responsable ante la epidemia que ya ha matado a más 16 mil mexicanos

“En esta etapa hacia la nueva normalidad, debemos recobrar a plenitud el sentido de la libertad y decidir nosotros mismos, con base en lo que hemos aprendido, en cómo protegernos del contagio y de la enfermedad”, dijo.

El punto dos es actuar con optimismo.

“El buen estado de ánimo ayuda a enfrentar mucho mejor las adversidades”, añadió.

“Demos la espalda al egoísmo y al individualismo y seamos solidarios y humanos. Si tenemos más de lo que necesitamos, procuremos compartirlo”, añadió como tercer punto.

“Cuatro: No nos dejemos envolver por lo material, alejémonos del consumismo, la felicidad”, dijo el Presidente.

López Obrador, quien al inicio de la pandemia afirmó que sus escapularios lo cuidaban, dio como uno de los puntos de su decálogo cuidar la prevención.

“Tenemos que serenarnos, calmarnos, tener confianza de nosotros mismos, no pueden haber problemas que no se enfermen o que no tengan solución”, expresó y siguió leyendo sus diez mandatos.

“Seis: defendamos el derecho a gozar del cielo, del sol, del aire puro, de la flora, de la flauta fauna y de toda la naturaleza”, afirmó.

El séptimo es alimentarse bien, preferir lo fresco y lo nutritivo. Dijo que el maíz es “bendito” y recomendó retomar la práctica de la crianza de los animales en los patios para no comer aquella carne estimulada con hormonas.

“Evitemos el consumo -eso sin duda no se puede prohibir-, pero si tenemos información de lo que daña, podemos evitar el consumo de los productos chatarras”, indicó y pidió tomar agua pura.

El octavo punto de su decálogo es hacer ejercicio. El noveno, eliminar actitudes racistas, clasistas, sexistas y la discriminatorias en general, así como el reforzar las costumbres y tradiciones y el cuidado de los adultos mayores.

El último punto del Decálogo del Presidentes fue buscar la espiritualidad en Dios o en la utopía.

“Tengamos o no una religión, seas creyente o no: busca un camino de espiritualidad, un ideal, una utopía, un sueño, un propósito en la vida. Algo que te fortalezca en lo interno, en tu autoestima y que te mantenga activo”, sostuvo.

Por Adair MP