Reportes de prensa de la India informaron sobre la detención de un hombre por la muerte de una elefanta que comió una piña con explosivos cerca del río Velliyar, en el estado de Kerala.

El arresto se produjo luego de que el ministro en jefe de Kerala, Pinarayi Vijayan, dijera que tres sospechosos habían sido identificados.

El imputado, señalan los informes, es un recolector de caucho de aproximadamente 40 años de edad.

«Los aldeanos de la región a menudo usan comida rellena con petardos o explosivos (fruta o grasa animal) para proteger sus campos de animales salvajes como el jabalí, práctica que ha sido ampliamente condenada”, señaló la prensa local.

La elefanta se perdió en una aldea cerca del Parque Nacional Silent Valley en Palakkad el mes pasado y, luego de comer la piña rellena con petardos, caminó durante días en agonía antes de ir a un río y morir el 27 de mayo.

El elefante, nativo de África y Asia, es considerado ingeniero de ecosistemas con un papel vital en su hábitat porque contribuye a mantener la rica biodiversidad de los espacios que comparte con otros animales salvajes.

Lejos de los millones de ejemplares que se calcularon alguna vez, ahora su población se ve reducida, principalmente por la caza furtiva, para satisfacer la demanda asiática de marfil y la creciente invasión humana de sus hábitats.

Esta nota originalmente se publicó en López-Dóriga Digital