La Compañía Minera Cuzcatlán, filial de la empresa canadiense Fortuna Silver Mines, reinició sus operaciones con estrictas medidas de seguridad y protocolos para evitar la propagación del coronavirus, tras más de un mes en paro por el acuerdo emitido por autoridades sanitarias.

Ubicada en San José del Progreso, un muncipio zapoteca en el corazón de los Valles Centrales, la mina Cutzcatlán es la séptima con mayor producción de plata en el mundo.

Retomó operaciones el pasado 1 de junio, luego de que la minería fuera considerada una de las nuevas actividades esenciales por el gobierno de México y el de Oaxaca. Aquí se extrae plata con fragmentos de oro; actividad que impacta a la región.

Para reabrir, la mina tuvo que presentar 15 manuales con cientos de páginas, en los que se estipula a detalle cada una de las medidas sanitarias que deben seguirse en el interior de las instalaciones, mismas que deben ser observadas en todo momento por el personal.

De acuerdo con Juan Pablo Guzmán, secretario de Economía de Oaxaca, estos manuales y protocolos sanitarios fueron autorizados directamente por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para garantizar que, al retomar actividades, la mina no se convierta en un foco de infección del coronavirus, algo fundamental dado que la región de los Valles Centrales ha sido catalogada como el epicentro de la pandemia en Oaxaca.

La necesidad de que esta mina de plata regrese a operaciones es vital para un estado con poca industria, en el que la minería ocupa el tercer lugar como principal actividad económica, solo después del turismo.

Con información de Oaxaca Político