A horas de que México entre a la nueva normalidad, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Michoacán, Durango, Jalisco y Colima rechazaron el semáforo del gobierno federal que servirá como guía para retomar actividades.

Los gobernadores de dichas entidades argumentan que el indicador no cumple con las necesidades de cada estado y es una estrategia política para responsabilizarlos por los contagios y muertes provocados por el covid-19.

Para Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, la estrategia contra el coronavirus “se realiza de manera unilateral por el gobierno federal, al margen de los estados y los municipios, sin tomar la realidad de cada uno de ellos”.

El frente de siete mandatarios anunció que reanudarán actividades de forma gradual, sin tomar en cuenta el calendario de la federación. Incluso adelantaron que aplicarán más pruebas para detectar el avance del virus en el territorio local.

El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, calificó de cinismo que se delegue a los estados el control de la reapertura y las medidas sanitarias. Añadió que el frente busca apoyar al gobierno federal y sumar esfuerzos.

En tanto, Miguel Riquelme, gobernador de Coahuila, descartó aplicar el semáforo federal en su entidad.

Los semáforos los van a prender y apagar los subcomités, nosotros decidiremos qué abre y qué no abre el primero de junio”, expresó.

Antes, por la mañana, el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell anunció que este sábado terminará la Jornada Nacional de Sana Distancia, con 31 estados en máximo riesgo de contagio.