Una pipa quemada, una ambulancia baleada y una patrulla vandalizada es el resultado de la violencia desatada durante la noche del pasado jueves y los primeros minutos de ayer en el municipio de Tlaxco, cuando pobladores impidieron la sanitización que emprendió el gobierno del estado.

Los hechos se registraron en la carretera que conecta a Santa María Lagunilla y San José Tepeyahualco, donde los pobladores argumentaron que el coronavirus no existe y que el líquido rociado tiene la intención de contagiarlos para que se enfermen y fallezcan.

Ante la desinformación y actitud de los pobladores de ambas comunidades, personal de Protección Civil estatal y municipal, así como dos empleados de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Tlaxco decidieron suspender su trabajo.

No obstante, algunos pobladores incitaron a quemar las unidades y fue así que le prendieron fuego a la pipa, cuyo conductor y copiloto lograron ponerse a salvo.

En el caso de la ambulancia de Atlangatepec, que acudió en apoyo, recibió varios impactos de bala; en tanto, la camioneta oficial Puma 03 fue vandalizada y tiene varios daños en puertas y cristales.

Esta es la cuarta ocasión que se impide esta labor en municipios. El primer caso ocurrió en Villarreal, Terrenate; el segundo en San Cosme Xaloztoc, el tercero en San Sebastián Atlahapa, comunidad perteneciente al municipio de Tlaxcala, y ahora en Tlaxco.

Con información de El Sol de México