El rechazo del presidente Andrés Manuel López Obrador a las medidas preventivas de contagio del Covid-19 se pusieron de nuevo en evidencia ayer viernes, durante el comienzo de su gira por el estado de Oaxaca.

A su llegada a la entidad, el mandatario realizó un recorrido dentro de su camioneta, sin embargo, saludó de mano a las personas que se acercaron al vehículo contraviniendo las recomendaciones de los especialistas.

Incluso, permitió que varias personas le hablaran por la ventana a menos de 30 centímetros de distancia, y saludó de mano al gobernador de aquel estado Alejandro Murat y a varios asistentes al evento.

“Tenga confianza”

No obstante, durante la inauguración del hospital rural del IMSS Bienestar, en el municipio de Tlaxiaco, reiteró que “estamos preparados” y pidió a la población que “tenga confianza” pues su gobierno trabaja desde hace tres meses para afrontar la pandemia.

Señaló que las medidas tomadas por su gobierno buscan preservar la vida de los mexicanos “pero también tenemos que pensar que no se exagere porque nos afecta en la economía”.

Expresó que si no se han tomado medidas más drásticas es para evitar que haya psicosis y “cuando se requiera la fortaleza vamos a estar debilitados”.

Adelantó que el lunes por la mañana se reunirá con su gabinete para afinar el plan contra el Covid-19 y “saber cuáles son las regiones más complicadas y adversas”.

El mandatario inició una gira en el estado de Oaxaca, la cual concluirá el domingo y que involucra varios actos masivos.

El viernes, los pueblos originarios de la sierra norte del estado publicaron un comunicado en el que mostraron su preocupación ante el riesgo de propagación durante estos actos públicos.

Con información de El Universal.