En Hermosillo, Sonora, una joven vende cupcakes para juntar dinero y pagar el tratamiento de su perro, quien tiene problemas de salud y necesita un tratamiento.

La chica de 24 años identificada como Yoselín Masías necesita pagar las quimioterapias de su mascota Max, que tienen un costo de hasta $800 cada una. Por esta razón, cada fin de semana vende sus pastelitos en la Plaza Zaragosa.

Al parecer, el pequeño Max fue abandonado en un criadero, ya que aparentemente su anterior dueño se percató que el perrito tenía los ganglios de su cuerpo inflamados, sin embargo, Yoselín lo adoptó y decidió ayudarlo.

A través de su cuenta de Facebook, la joven anunció la venta de sus pastelillos en una publicación y solicitó a sus seguidores que lo compartieran para conseguir más compradores.

Ante esto, la chica espera obtener más apoyo y así poder operar a Max y seguir vendiendo para tratar todas las operaciones y medicinas que necesite.