El ataque con ácido que sufrió María Elena Ríos, una joven saxofonista de 26 años, y que le dejó graves heridas en varias partes de su cuerpo, es investigado por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) como un delito de “lesiones”, pues en Oaxaca no está tipificado de manera especial este tipo de ataques.

El vicefiscal regional de la Mixteca, Jorge Flores, informó que como en el estado no existe el delito de “ataque con ácido” en el Código Penal, el crimen a perseguir es el de lesiones, “conducta que puede ser agravada o atenuada”.
Lo anterior significa que en el delito de lesiones, las sanciones podrían incrementarse en función de elementos como la gravedad de las heridas y las cicatrices que dejan en la víctima.

Así, por ejemplo, el castigo es mayor en función del tipo de cicatriz y si ésta está en el rostro, si es visible o si la lesión pone en peligro la vida de la víctima.

En el caso concreto de la agresión contra la joven saxofonista, explica, se trata de lesiones que podrían considerarse agravadas.
En casos como éste también debe considerarse si existe premeditación, alevosía y ventaja, así como “traición”, a fin de establecer apropiadamente la clasificación jurídica.

“No hay propiamente un delito penal de lesiones con ácido, ante ello, deben considerarse las agravantes”, dice el vicefiscal.
Puntualiza que los delitos tienen grados de punibilidad que son establecidos por los jueces, a partir de la presunción de inocencia. Es decir, las penas pueden agravarse considerando las circunstancias de la agresión, así como las características del agresor y del autor intelectual de la misma.

Sobre la joven atacada en septiembre en Huajuapan de León, indica que, aunque no se pueden revelar detalles del caso, éste se investiga con perspectiva de género y se realizan las indagaciones correspondientes. Además confirma que existen diversas pruebas en poder de las autoridades.

El pasado 22 de noviembre, el Congreso de la Ciudad de México aprobó modificaciones al artículo 130 de su Código Penal, las cuales sancionan los ataques con ácido con penas de nueve a 12 años de prisión.

Además, a penas el 5 de diciembre la Cámara de Diputados federal aprobó la creación de un nuevo tipo penal denominado “lesiones en razón de género”, qué consiste el ataques a una mujer no necesariamente para privarla de la vida, sino para causarle alteraciones o daños degradantes, por ejemplo arrojarles ácido.

Este nuevo delito se castigará con penas de prisión de 10 a 15 años, que podrían alcanzar los 20 años si el atacante mantuvo alguna relación personal con la víctima.