Actualmente, en el Servicio Médico Forense del Instituto de Servicios Periciales, ubicado en la ciudad de Oaxaca, hay 40 cuerpos que no han sido identificados ni reclamados, por lo que se considera que para inicios de año (2020) se solicite la colaboración de las autoridades municipales de San Bartolo Coyotepec, en Valles Centrales, para poner en marcha el procedimiento de inhumación individualizada de algunos de esos cadáveres.

Sólo en 2019 en la entidad han sido inhumados 42 cuerpos, cuya información como fotografías, perfiles genéticos, análisis de dentaduras, tatuajes e incluso ADN está resguardada en carpetas de investigación de la fiscalía del estado que han sido compartidas con la base de datos de personas no reclamadas a nivel nacional.


La inhumación más reciente ocurrió en el panteón del puerto de Salina Cruz, en el Istmo de Tehuantepec, donde en noviembre sepultaron 20 cuerpos.


Antes, en septiembre pasado, enterraron a otros 12 en Juchitán. Según información oficial, también se registraron entierros en Etla, Valles Centrales; Tuxtepec, en la región de la Cuenca, y en Ciudad Ixtepec, también en la zona del Istmo.


“Desde el año pasado, la crisis en el tratamiento de las víctimas de la violencia, sin ser reclamadas por sus familiares, comenzó a resentirse en varias entidades de la República, como Jalisco, Guerrero, Morelos, Veracruz, Guanajuato y Michoacán, entre otras.


“Para nosotros, la situación es preocupante, pero no vamos a esperar que el fenómeno nos rebase, por eso estamos tomando todas las acciones necesarias”, reitera el director del Instituto Médico Forense de la FGEO.
Por fortuna, asevera, las gestiones que realiza el fiscal de la entidad Rubén Vasconcelos con autoridades municipales han tenido éxito y se han facilitado las inhumaciones individualizadas de los cuerpos no reclamados.
“Agradecemos la buena colaboración de todas las autoridades municipales y adelanto, en Puerto Escondido, en la Costa, se está buscando un espacio para una especie de panteón forense”, destaca el funcionario.


Además, Gómez Guerrero asegura que Oaxaca es uno de los 15 estados que resultaron beneficiados con un programa promovido por la Federación para construir en la capital un cementerio forense para 2 mil cuerpos, y que también se destinaría para resguardar restos óseos de fallecidos que entren en el proceso de descomposición.


“Hace dos meses nos informaron que Oaxaca tiene la posibilidad de formar parte de las 15 entidades que podrán contar con un panteón forense para inhumar los cuerpos de las personas asesinadas que no sean reclamados por sus familiares, pero eso sí, de acuerdo con la ley de personas desaparecidas, se integrarán las carpetas con sus perfiles genéticos”, agrega.
Expone que solamente falta hablar con funcionarios de la Secretaría de Gobernación (Segob) para determinar cuál es el proceso a seguir, a fin de bajar los recursos destinados a la construcción del panteón que daría a la entidad la posibilidad de atender “los desafíos que impone la violencia y el manejo de los cuerpos de las personas no reclamadas”, producto de la inseguridad.


“El fiscal nos ha instruido para que no bajemos la guardia. No podemos esperar a que la violencia nos supere. Este año suman 82 cuerpos no reclamados, ya inhumamos 42, y en el instituto forense, con 15 espacios, hay 40 cuerpos a la espera de su reclamo o de la inhumación individualizada”, precisa.


Sólo en los primeros 10 meses de este año, datos de la Segob indican que en Oaxaca asesinaron de forma violenta a mil 11 personas, de las cuales 986 se tipificaron como homicidio doloso y 25 como feminicidio. Además, EL UNIVERSAL publicó el pasado 1 de diciembre que la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) indaga la desaparición de 117 personas desde 2018.

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