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Mamá pide informes para clases de ballet; se arrepiente porque no son gratis

Feb 28, 2022

En Facebook circula una serie de capturas de pantalla que evidencian la actitud de una mamá cuando pidió informes sobre clases de ballet para su hija.

La conversación, en completo anonimato, se hizo viral por la actitud que tuvo que soportar el encargado o encargada de atención a clientes de una academia de ballet, pues la señora hizo toda una serie de cuestionamientos que a cualquiera hubiera desesperado.

Desde el tipo de clases que brindan, las edades, los horarios, la modalidad y hasta si tenía que pagar por las clases que tomara su hija, fueron solo algunas de las preguntas que hizo, en más de una ocasión, a los voceros de la academia.

El hecho fue que la señora quería inscribir a su hija de 5 años a clases de ballet pero la academia con la que se escribía sólo aceptaba a niñas a partir de 10. Ante esa respuesta, la mamá mencionó que su hija contaba con experiencia en esta disciplina por lo que decidieron hacer una excepción y aceptarla.

Pero esto solo es una pequeña parte de la conversación. Ya que la interesada parecía no entender que el programa intensivo tenía una duración de dos semanas y se impartía en línea.

La academia de ballet explico que hasta que las clases presenciales no iniciaran, ellos no podían abrir su escuela pero esto no fue entendido por la mamá que insistía con conocer cada detalle de las lecciones. Como dato, la reanudación de clases presenciales se mantiene para el 7 de junio.

En una parte de la plática, la mujer solicita la dirección de la maestra para poder llevar a la niña a clases, aún cuando ya le había explicado que se impartían vía videoconferencia. Además de que titubeaba en mucha información, como la experiencia de su hija en la disciplina o si en realidad estaba interesada en las clases.

El tono amable y profesional de quien le daba los informes perduró durante toda la conversación, sin embargo, al ver la indecisión y difícil carácter de la interesada, le informan que ya no hay lugares disponibles para el taller (posiblemente, con el fin de que dejara de insistir) pero esto no la detuvo.

Y fue con su última pregunta que la mamá dejó ver las intenciones detrás de sus cuestionamientos, pues ella esperaba que le regalaran las clases por medio de una dinámica, conocida en redes sociales como giveaway, que sería algo así como una rifa.

Así como esta historia se convirtió en una de las más populares compartidas en Facebook, también la del doctor Erick Salazar saltó a la fama luego de dar a conocer que le cambiaron el nombre en su bata de trabajo por no escribir de forma clara.

Los comentarios de los curiosos se sorprendieron de la paciencia que tuvieron para responderle, mientras otros esperan no toparse con alguien así en sus negocios. Al final, el contacto de la señora se bloqueó para evitar nuevas conversaciones.

Con información de Plumas Atómicas

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